Diciembre para el olvido
Se supone que Diciembre debió ser un buen mes. Sin embargo, no fue así.
Fue un mes donde más cosas por pagar. Y aunque uno recibe más dinero, pareciera que eso fuera una señal de que vas a tener que gastar mucho más. Y no me refiero a los gastos navideños, que ya están sobreentendidos, sino a gastos que uno nunca consideró hacer antes. De cualquier modo, el mes se acaba hoy y he salido de las deudas más fuertes.
Por otro lado, me he dado cuenta que no hay ningún beneficio cuando uno pone esfuerzo en adquirir cosas materiales, porque tarde o temprano uno se va a dar cuenta que hay cosas mucho más importantes en las que uno sí debe poner su esmero. Es que la publicidad también cumple su cometido. De cualquier forma, voy a dar a esas cosas el lugar que se merecen. Por que al final a uno lo asaltan y se acabó la magia. Sí pues, el día de Navidad me robaron algunas cosillas, por las que tanto me había esforzado en conseguir. Pero todo esto sirve para madurar.












