Archivo para Diciembre 31st, 2007
Mis mejores deseos
Les deseo a ustedes, queridos lectores, que este año sea mejor que al anterior. Que el Señor les de bendiciones muchas. Por lo tanto, es necesario que se hagan merecedoras de ellas. Esfuércense por cumplir sus metas, siempre que sientan que son justas. No sólo piensen en el beneficio personal, sino también traten de ayudar a las demás personas. No es necesario pertenecer a alguna religión en especial para poder hacer el bien a las demás personas. Éste debe ser un cometido que cada uno de nosotros debe tomar como compromiso, no por esperar algo a cambio. El más grande Maestro de todos los tiempos dijo:
Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. (Mateo 7:12)
Es necesario que cada uno de nosotros comprenda este principio (por algo se le llama la regla de oro), pues esta es la clave del bien común de la humanidad. Pongámonos a pensar por un momento en el mundo que tendrán nuestros hijos en el futuro. Personalmente, quiero que mis hijos tengan un mundo mejor. Si nosotros sembramos odios y envidias en los demás, pues eso mismo es lo que cosecharemos, y más triste aún, nuestros hijos y nietos son quienes lo cosecharán. Por lo tanto, a la larga, el daño lo hacemos a nuestras propias familias.
Siempre es un buen momento para comenzar a mejorar.
¡FELIZ AÑO!
Diciembre para el olvido
Se supone que Diciembre debió ser un buen mes. Sin embargo, no fue así.
Fue un mes donde más cosas por pagar. Y aunque uno recibe más dinero, pareciera que eso fuera una señal de que vas a tener que gastar mucho más. Y no me refiero a los gastos navideños, que ya están sobreentendidos, sino a gastos que uno nunca consideró hacer antes. De cualquier modo, el mes se acaba hoy y he salido de las deudas más fuertes.
Por otro lado, me he dado cuenta que no hay ningún beneficio cuando uno pone esfuerzo en adquirir cosas materiales, porque tarde o temprano uno se va a dar cuenta que hay cosas mucho más importantes en las que uno sí debe poner su esmero. Es que la publicidad también cumple su cometido. De cualquier forma, voy a dar a esas cosas el lugar que se merecen. Por que al final a uno lo asaltan y se acabó la magia. Sí pues, el día de Navidad me robaron algunas cosillas, por las que tanto me había esforzado en conseguir. Pero todo esto sirve para madurar.












